Extremadura Romana

Monumentos romanos de Extremadura

Localización e Historia

Baños de Montemayor

Baños de Montemayor es una población situada en el Valle de Ambroz, en la provincia de Cáceres, su término linda con la provincia de Salamanca, a los pies de las estribaciones de las Sierras de Béjar y Candelario.

En pleno casco urbano de esta localidad se encuentra uno de los balnearios más antiguos de España en cuanto a su origen documentado se refiere. Se trata de un balneario urbano cuyas aguas termales ya eran utilizadas durante la época romana. Constituyen una manifestación geotérmica de primer orden desde el punto de vista hidrogeológico asociado a fracturas profundas de la corteza terrestre, que hacen de los Baños de Montemayor uno de los puntos de mayor interés peninsular desde el punto de vista termal.

Las aguas termales se definen como aquellas aguas naturales cuya temperatura de surgencia supera en 4° C la temperatura media anual de la zona. Las aguas que abastecen las instalaciones de Baños de Montemayor surgen a una temperatura muy elevada, 42° C, por lo que se considera una surgencia termal. El liquido elemento procede de dos manantiales próximos entre sí denominados Columna y Arqueta. Las aguas termales, de carácter sulfhídrico, se recogen en un depósito o aljibe romano cubierto por una cúpula semiesférica, siendo su caudal aproximado de 0'8 litros por segundo.

El uso de las termas se generalizó en el mundo romano a partir del siglo I a. C. cuando se descubrió un sistema que permitía calentar y distribuir el aire caliente, gracias al ingeniero Sergio Orata. Su uso fue difundido por el Imperio Romano a toda su área de influencia.

Las termas romanas eran baños públicos con estancias reservadas para actividades gimnásticas y lúdicas. También se consideraban como lugares de reunión y a ellos acudían todas las clases sociales. A veces, los emperadores y los patricios concedían baños gratuitos para toda la población.

Son bastantes los historiadores y escritores que centran el origen de los Baños, conocidos como Baños de Béjar o Baños de Montemayor, en época romana y más concretamente en momentos altoimperiales (siglo I. d. de C.). Los exvotos, aras (hasta un total de 11 dedicadas a la diosa Salus y a las ninfas Caparenses) y epígrafes latinos vienen a corroborar que en época de dominación romana estas fuentes termales fueron usadas y veneradas por militares y funcionarios romanos, además de la población hispano-romana, que verían alivio de sus enfermedades en estas aguas sulfurosas que manaban ya en el aquel período formando una hermosa laguna.

El paso del tiempo trajo consigo la adaptación de estos manantiales para el uso público; aún se conservan restos de las arquetas romanas construidas para la toma de las aguas y otros restos erigidos para el aprovechamiento de los manantiales, según pudo constatarse en la excavación arqueológica realizada con motivo de las obras de rehabilitación del balneario, remozado recientemente en su totalidad.

Hoy en día, estas instalaciones se encuentran entre las más avanzadas y modernas de Europa, poseen además un gran encanto y atractivo, lo que es motivo de orgullo para un pueblo que siempre ha sido hospitalario con sus visitantes.

Guía de Yacimientos Arqueológicos de Extremadura, Junta de Extremadura, Mérida, 2007


Materiales

¿Sabías que...?

La denominación Aquae implica en el mundo romano una agrupación urbana cuyo rasgo
definitorio es el termalismo y su aprovechamiento humano. Equivale en significado a los
actuales topónimos encabezados por Baños de, Caldas de, o Alhama de (en los territorios
bajo influencia árabe).