Extremadura Romana

Monumentos romanos de Extremadura

Localización e Historia

Mina de la Jayona

Las minas de la Jayona se ubican en el municipio de Fuente del Arco, localidad perteneciente a la comarca de la Campiña Sur, situada en el sector Sureste de Extremadura. Al lugar se accede por un camino perfectamente señalizado desde la población.

El Monumento Natural de Las Minas La Jayona constituye un ejemplo de explotación minera abandonada, que en la actualidad ha sido adecuada para la visita brindando la posibilidad al turista de disfrutar de un habitat de gran interés paisajístico y belleza singular. Las minas de La Jayona han sido explotadas desde tiempos romanos e incluso prerromanos, aunque la extracción de minerales a gran escala comenzara en 1900 y terminara en 1921. En 21 años se extrajeron aproximadamente 270.000 toneladas de mineral de hierro; los arranques se realizaban con dinamita y ayudados por picos y palas.

La riqueza geológica que ha quedado al descubierto como consecuencia de los trabajos en la mina es ┬ímpactante: diversas formaciones del yacimiento, accidentes tectónicos de primera magnitud, procesos de mine-ralización, etc. Las mineralizaciones constituyen un gran atractivo en tanto que dotan a las minas de diversidad de colores y formaciones. Son frecuentes las mineralizaciones de oligisto, goethita, hematíes y toda clase de sales y precipitados de Hierro. Los procesos de disolución de las calizas también resultan muy ilustrativos, pudiendo observarse diferentes espeleotemas en las galerías y los huecos de los taludes. Cabe destacar la gran falla que recorre transversalmente la mina, dejando al descubierto más de 300 metros de movimientos de placas que pueden ser observados con sorprendente nitidez.

Como consecuencia de los factores medioambientales que reinan en la mina se ha creado un microclima muy particular en claro contraste con el exterior. Así, las condiciones climáticas varían en función de la profundidad y este hecho ha provocado el desarrollo de vegetación riparia tanto en las paredes como las bóvedas de la mina. Destacan es heléchos y el musgo en las pendientes, y especies como el culantrillo (Adiatum capilus-veneris) o el polipodio (polipodium vulgare); en cuanto a la vegetación leñosa es la higuera (ficus carica) la especie más visible.

Las múltiples cavidades que ofrecen las grutas suponen un lugar muy propicio para el desarrollo de la vida. En la visita puede disfrutarse de la presencia de numerosas especies de aves, especialmente las rupícolas, isi como mamíferos, entre ellos varias espeses de murciélagos.

En resumen, la diversidad paisajística y amibiental de las Minas de la Jayona hacen de ella un lugar de singular interés.

Guía de Yacimientos Arqueológicos de Extremadura, Junta de Extremadura, Mérida, 2007


Materiales

¿Sabías que...?

La mina fue muy rentable durante la Primera Guerra Mundial, pero el descenso de la demanda y los conflictos sociales posteriores provocaron su abandono.

Desde su cierre estuvo abandonada sirviendo simplemente como lugar de pastoreo para el ganado de la zona. Desde finales del siglo XX se recuperó para uso recreativo, primero de forma espontánea y después como valor turístico.