Lúculo come en casa de Lúculo.

La expresión "Lúculo come en casa de Lúculo" se aplica a los que se regalan con banquetes suculentos.

Es alusión al cónsul y capitán romano Lúculo, que peleó dieciseis años seguidos contra los partos, ganando mucha fama, muchas tierras para la República y muchas riquezas para su casa. Tras su retiro, habiendo visto Tuberón el Estoico su gran villa en la costa cerca de Nápoles, los collados suspendidos en el aire por medio de dilatados arcos, las cascadas precipitándose en el mar, los canales y estanques para la piscicultura y los mil y un lujos de los que disponía, no pudo menos de llamarle "Jerjes togado".

Fray Antonio de Guevara en Menosprecio de Corte y alabanza de aldea recoge y traduce esta cita de Plutarco:

Lúculo pasó los últimos años de su vida en una finca cerca de Napóles, rodeado de regalos y libre de enojos. Su casa era muy frecuentada por todos los capitanes que iban a Asia y por todos los embajadores que venían de Roma, y como una noche no tuviese huéspedes y su despensero se excusase de haberle dado corta y pobre cena, porque no había quien con él cenase, respondióle con muy buena gracia: "Aunque no había huéspedes que cenasen con Lúculo, habías de pensar que Lúculo había de cenar con Lúculo".

Significado

Lúculo come en casa de Lúculo: Frase que se emplea para aquellos que se regalan con banquetes suculentos. También se suele emplear para decir que, como en casa, no se come en ningún sitio.